viernes, 24 de febrero de 2012

Capítulo 5.-



— Sam, ¿puedo robarte un segundo? — Me dijo el rubio.
— Sí obvio. — Nos apartamos del grupo. — Decime Doug. —
— ¿Viste ésta chica, Amber? Bueno, em, mira, como te lo digo... Vos no podes decir nada... Pero a Harry le parece muy linda. — Miró el piso.
— ¿A Harry sólo? — Lo notaba raro, como si a él también le gustara...
— Sí, sí. — Contestó rápido. — Yo estoy enamorado de otra chica, pero no viene al caso. Necesito que me ayudes a planear alguna cita para ellos... — Aw, era un tierno. Chicos como él me pueden.
— Obvio Doug, aparte... No, no te puedo decir.—
— Ya está, ya abriste la boca, ahora soltá todo.— Me echó una mirada complice.
— No Poynter, no te puedo decir.—
— Ah, ya sé que me vas a decir.—
— ¿Ah, sí? — Lo miré desafiante.
— Sí, que a Amber también le gusta mi amigo. Es obvio, se refleja en su mirada.—
— WOW, que detallista. Sí, bueno, era eso.—
— Viste. Ahora, yo voy a decirle a Harry que ella quiere que salgan, vos le decís lo mismo, y listo. Son novios.—
— ¡No Dougie! Hay que planearlo más. Yo te ayudo.—

Nos fuimos para su cuarto, todo decorado con posters de Blink-182. Tenía peceras con animales tan extraños como él. Era único, no había dos Dougies Poynters en el mundo.
Armamos nuestro plan y lo pusimos en acción ese mismo día. Yo le dije a Amber que Harry la quería ver en la terraza a las 10 de la noche, y él hizo lo mismo con su amigo. Mientras, preparamos una mesa para que cenen, aunque tuvimos que hacerla bajo el techo de la terraza, por miedo a que vuelva a llover.
Se lo merecían ambos. A Amber no la conocía mucho, pero parecía una chica increíble. ¿Y Harry? Harry se merecía esto y mucho más. Él era como el hombre perfecto, y estaba herído, necesitaba que alguien lo curara.

Gio ayudo a arreglarse a Amber, se veía hermosa.
Judd estaba hecho un bombón, como siempre.
Ninguno entendía nada, pero los dos sabían que era la cita ideal. Cena a la luz de la luna. Poynter y yo hacíamos de mozos, como en las películas. Me sentía tan bien cuando hacía estas cosas, era divertido. Ojalá yo tuviera una historia de amor así...
Pedimos una pizza, y se las servimos. Sí, no nos esmeramos mucho...
En el "backstage" con el rubio no parabamos de hablar, es más, ya casi nos habíamos olvidado de nuestro propósito. Una hora después de haberles servido la pizza les llevamos el postre, ¡se nos había pasado la hora!
Dougie me hacía sentir... como decirlo... especial. Hacía que me olvidara de mis problemas. Parecía que era la única mujer en el mundo. Pero pfff, que estoy pensando. Dougie Lee Poynter es mi AMIGO. Daniel Alan David Jones es a quien yo quiero.
La cena terminó como a las 3 de la mañana, así que las chicas se quedaron a dormir. Amber en mi cuarto, y Gi con mi hermano.

Una vez en mi cuarto la morocha empezó a hablar con una sonrisa enorme en su cara.

— Ay, estoy feliz. Más que feliz, no sé como expresarte lo que siento.—
— ¡Me imagino! Contame TODO lo que te dijo.—
— Cosas privadas... Jajajajaja, no mentira, primero me dijo que estaba hermosa, y después soltó todo de una.— Se sonrojó.
— No lo puedo creer. Seguí. — Era increíble como después de estar un día juntas parecía que eramos amigas de toda la vida.
— Dijo que hace tiempo que sentía cosas por mi, pero nunca se había animado a decirme nada.—
— ¡SE TE DECLARÓ!— Mi felicidad era inmensa, el chico de la sonrisa tierna había encontrado a alguien después de tanto tiempo de oscuridad.
— No. Bueno sí, mas o menos. Y yo también.— Se encojió de hombros con una sonrisa tímida.
Me quedé boquiabierta. Todo había sido demasiado rápido. O estos chicos estaban destinados a estar juntos o Dougie y yo hicimos un excelente...
— Yo le dije que para mi él era más que especial, y conocía su pasado, sé que iba a ser difícil que salga con otra chica. Pero yo estoy dispuesta a ayudarlo.—
— ¡Así se habla! — Le respondí con una gran sonrisa. Harry había sufrido la peor de las desgracias: Su novia había chocado con el auto hace 5 años. Desde ese entonces no había podido salir con ninguna chica más.

La chica de la sonrisa enorme me terminó de contar con lujo de detalles su exitosa cita y apagamos la luz. Estaba exausta, hoy había sido un día muy productivo.

                                                                  ************

A pesar de mi cansancio no me pude dormir: algo me comía por dentro. Tomé coraje y fui a ver.

Continurá.

Quise recompensarlas subiendo este... Espero que les haya gustado...

Capítulo 4.-





Estaba allí, mi amiga, mi cuñada, por fin la volvía a ver. Empezamos a dar pequeños gritos agudos de felicidad las dos, hasta que nos encontramos y nos abrazamos.

— ¡Giovannaaaaaaaaaa! —
— ¡Samantaaaaaaaaaaa! No sabés lo que te extrañé. —
— Pff, ¿y yo? —
— Mirate, Dios mío. Cuando te fuiste tenías tan sólo 19 años, ahora ya sos una mujer; una hermosa mujer. —
— Jajaja, sí, haceme reir. Sigo igual de inmadura eh... — Bromié.
— Nena, ¡tenemos que ponernos al día! —
— Obvio. — Le contesté. — Vení, compré para hacer Muffins, como vos me enseñaste. Vamos a la cocina. — La agarré del brazo.
— Espera. Te quiero presentar a una amiga mía. — Señaló a una chica que estaba sentada en el living.
— Hola, soy Amber. — Dijo algo tímida ésta.
— Ah, ¡hola Amber! Vení, vos también podes hacer Muffins si querés. — Reímos las tres.

Se levantó y nos fuimos todas para la cocina.

— Bueno a ver, contame TODO lo que pasó desde que te fuiste.— Empezó a interrogarme Gio.
— Jajajaja, ok ok. No, basicamente me fui a vivir a España. Estaba harta de Londres. Y más con todo lo que me había pasado... — Noté que Amber ponía cara de no entender nada. — Ah Amber, te explico. Yo antes salía con Danny, pero me engañó con otra chica y después finjió que nunca había pasado. — Largué todo como si estuviera contando mi rutina, de lo más normal.
— ¿Danny, Danny Jones? — Preguntó confundida.
— Sí, ese mismo. Que no te engañe esa sonrisa de ganador... —
— Nunca me lo hubiese esperado de él. —
— Yo tampoco... Pero bueno, como les decía. Allá en España me hospedé en un hotel durante unos 6 meses, mientras hacía un curso de Decoración de Interiores y a la vez trabajaba en vendiendo ropa en un local en un Shopping, para poder pagar mis gastos.
En el curso conocí a una chica, Lyvi, de quien me hice muy amiga. Decidimos irnos a vivir juntas, y pagar impuestos a medias. —
— ¿Terminaste el curso? — Inquirió mi cuñada.
— No, me aburrió. — Contesté riendome. Seguro que Gi se lo imaginaba... — PERO, antes de que me retes, empecé a hacer otra cosa. — Puse cara de interesante. — Empecé a hacer canto, y es más, me uní a un coro, pequeño. Yo componía las canciones. —
— Aw, que lindo. ¿Y por qué lo dejaste? —
— Porque se separaron. Eran todos muy falsos, todos querían la fama para ellos. — Revoleé los ojos. — Después trabajé en un millón de lados más, hasta que me vine para acá.—
— Que vida interesante la tuya... Y decime, ¿no conociste a ningún chico? — Era obvio que quería saber eso. Falcone siempre quería verme en pareja, tenía esa obcesión.
— Sí, sí conocí. Pero tampoco llegamos a nada. —
— Nena, a vos te pasa de todo. —
— Sí, mi vida no es de las más agraciadas... Pero es lo que hay. Cuentenme ustedes algo de sus vidas.—
— Nada, Amber está enamorada de Harry, pero en secreto.— Soltó Gi así de la nada.
— ¡GIOVANNA! — Se escuchó un grito proviniente de la acusada.
— ¡¿EN SERIO?! — Ambas me callaron, así que esta vez dije en un susurro. — ¿Estás enamorada de Judd? — Se puso colorada.
— Sí, pero shh. Vamos a cocinar.— Amber cambió rápido de tema.
— ¡Cocinemos! — Dijo Gio entusiasmada.

Hicimos un enchastre en la cocina. Ensuciamos todo, pero nos divertimos tanto...
Ordenamos, y preparamos unos cafés para todos. Los muffins seguro habían quedado riquísimos, Giovanna tenía una mano para la cocina...
Preparamos la mesa y llamamos a todos a merendar. Yo había tomado un "almuerzayuno"; por lo tanto me estaba muriendo de hambre.

— Mmm, ¡qué rico! — Dijo Tom dándole un tierno beso a su prometida.
— ¡COMIDA! — Vino Dougie corriendo.
— Bueno, ¡parece que las chicas se pusieron las pilas! — Acotó Harry.
— Así es, hace mucho que no nos reuníamos. — Les contestó Gi. — ¿Y Danny? —
Los tres muchachos se miraron y no supieron qué decir.
— Habrá salido.— Respondió mi hermano con cara de confundido.
— Bueno, ¡comamos! — Continuó Doug sin darle mucha importancia al tema de Daniel.

Todos reímos. y nos sentamos en la mesa a merendar. No se podía pasar una tarde aburrida con ellos. Obvio que faltaba el pecoso, con él era imposible pasarla mal; y se notaba su ausencia. Pero nadie hizo comentario alguno sobre él en toda la tarde.

Terminamos de comer y Poynter me llamó.

Continuará.




Creo que es el capítulo más aburrido que escribí... pero tenía que tomarme el tiempo para poder contar la historia de Samanta...

miércoles, 8 de febrero de 2012

Capítulo 3.-



Al principio me asusté, pero después recordé que ahora vivía en una casa con cuatro hombres, y además, si era un ladrón no iba a tocar la puerta... Así que dije con confianza "Pase".

— Hola Sam, perdona que te moleste a ésta hora... — Era Danny.
— No, no hay problema. Decime, ¿necesitabas algo? —
— No, bueno, en realidad quería saber como estabas, porque te noté un poco desconectada de la cena. — Oh, entonces Harry no había sido el único. ¿Tan transparente soy?
— Ah, sí, no te preocupes. Estoy bien, sólo que el viaje canza un poco... —
— ¿Estás segura de que no te pasa nada más? — Este pecoso me  conocía como si me hubiese parido.
— Jaja, sí Dan, en serio. No te preocupes. — Mentí.
— Bueno, dame un abrazo, como en los viejos tiempos. — Abrió los brazos esperando a que le respondiera con la misma acción.  

Fui practicamente corriendo a abrazarlo, lo necesitaba. Él me atrapó, y me hizo sentir segura. Cuando estaba entre sus brazos sentía que nada malo podía sucederme. 

Nos quedamos así, abrazandonos en silencio por un par de minutos. El silencio no era incómodo, para nada. Es más, creo que de esta forma nos dijimos todo, sin necesidad de palabra alguna.
Me apartó, me miró a los ojos y sentí que mi existencia volvía a tener sentido, y a la vez, se derrumbaba mi mundo. ¿Por qué me hacía esto? Lo amaba, pero no podía tenerlo, y eso me dolía.

— Te extrañé, fea. —

— Yo también, y el feo sos vos. — Le saqué la lengua.
— ¿Yo? ¿Feo? Disculpame, pero estás hablando con Daniel Alan David Jones, guitarrista y vocalista de McFly. Soy el amor platónico de millones de chicas, ¿y vos tenes la osadía de decirme FEO? — Seguía igual de arrogante, me encantaba.
— Sí, sos un feo. Chau señor Daniel Alan David Jones — dije en tono de burla — ¡Quiero dormir! —
Ambos reímos.
— Bueno, te dejo, porque tengo piedad. Pero la próxima vez que digas eso ¡no te vas a salvar de mis cosquillas! Dormí bien Sammy, hasta mañana. —
— Hasta mañana Dan, que sueñes con Harry. —
— Oh no, ¡no quiero tener pesadillas! — Cerró la puerta y se fue.


Dios. En dos segundos había hecho que mi deprimente día terminara como uno de los mejores. Pero, ¿por qué me hacía esto? Claramente él sabía que yo aún sentía algo por él; entonces tenía que venir a comprobarlo supongo...
Apoyé la cabeza en la almohada, y me quedé dormida instantaneamente, con una sonrisa.


                                          *************


Me desperté a eso de las 12:30 p.m. Super tarde. Era un día nublado y lloviznaba. Genial, amo la lluvia.
Me lavé la cara y bajé a la cocina. Estaban todos desayunando menos Dougie, como de costumbre. Siempre era el último en despertarse...
Todos estaban tomando un licuado, así que tomé la jarra y me serví. Era de frutilla. Yo esperaba que fuese de banana, pero claro, al señor hoyuelo no le gusta... Bueno, igual estaba rico.
Me senté en la mesa con ellos, no sé de que estaban hablando, pero los interrumpí.

— Tom, ¿y Gio? —

— ¡Justo ella me preguntó por vos hoy! Viene ésta tarde a tomar el té, dice que te quiere ver. —
— Aw, que linda. Yo también, la extrañé mucho. —


Giovanna era la prometida de mi hermano. Era una chica extremadamente tierna. Lo que más me gustaba de ella era que siempre se mostró tal y como es, una persona muy sencilla. Nunca quizo aparentar ser otra, o aprovecharse de Tom... Para mi era más que una cuñada, era prácticamente mi mejor amiga acá. Si venía ésta tarde tenía que recibirla con algo... ¿Pero qué? Ah, ¡ya sé! Haré muffins, como los que solíamos hacer juntas.


—  Chicos, voy a ir al super, ¿necesitan algo? —  
—  No, por ahora nada. Cualquier cosa te avisamos...  —  Respondió Harry con voz de dormido.
Les guiñé un ojo y subí a mi cuarto otra vez.
Me puse lo primero que encontré. (http://www.polyvore.com/city_time/set?id=43041513&.locale=es) Cada tanto lloviznaba un poco, pero no hacía frío. Agarré mi mochila y salí.


No había mucha gente en la calle. El supermercado estaba cerca, así que decidí ir caminando. 
En el segundo en el que entré, se largó a llover torrencialmente. Fui buscando todo lo que necesitaba, y luego fui a la caja. Seguía lloviendo. Me costó más de lo que imaginé, pero por suerte había llevado bastante dinero. 
Me quedé esperando en la puerta del super hasta que dejara de llover, pero no paraba. Pensé en parar un taxi, pero ya no tenía más dinero. 

Estaba por ir corriendo, hasta que vi que un auto me hizo luces. Bajó la
ventanilla, y era Dougie. El rubio me había venido a buscar. 


—  Subí Sam, no podés irte caminando. —  

—  ¡Pero te voy a mojar todo el auto! —  
—  ¡No importa tonta! ¡No voy a dejar que te mojes!  —  Me insistió.


Subí al auto. Dougie estaba en pijama.


—  DOUGIE, ¿ESTÁS EN PIJAMA? —   
—  Sí, escuché que te fuiste esta mañana, y cuando me levanté y vi la lluvia vine directo para acá.—  
—  Aw, gracias amigo.—  Me acerqué y le dí un beso en la mejilla.
—  De nada, es lo que hacen los amigos.—  Respondió con una gran sonrisa.


Llegamos rapidísimo. En el auto había un clima algo tenso, así que de cierto modo me alegré de bajar; por más de que con Doug puedo pasar todo el día sin aburrirme. 
Tenemos casi la misma edad, él tiene un año más que yo. Debe ser por eso que nos llevamos tan bien.


Abrí la puerta y sentí como una sonrisa se me formaba en la cara. 


Continuará.

jueves, 2 de febrero de 2012

Capítulo 2.-



No. No, no, no, no, no. Esto no me podía estar pasando a mi. Ese no podía ser Daniel. No, justo ahora no.  ¿Y esa quién era? Quedé congelada frente a la puerta de su cuarto durante unos 10 segundos, hasta que reaccioné y fui corriendo hasta el baño. Cerré la puerta y me senté en el piso a llorar. Esa imagen me había roto el corazón. Danny, mi Danny besandose con otra, era demasiado para mi.


Me metí en la ducha y me bañé rapidísimo, ya que ni siquiera tenía ánimo para dar uno de mis 'conciertos'.

Me vestí arreglada, pero sencilla. (http://www.polyvore.com/lifes_tch_so_are/set?id=42705554) Me puse el collar que me había regalado Danny, cuando aún salíamos. Era uno de esos corazones que adentro llevan fotos. Este tenía una nuestra. 
Lo guardé porque evidentemente no soy normal, y parece que me gusta hacerme sufrir... Cualquier persona normal que pasa por una situación como la mía no habría reaccionado de la misma forma que yo reaccioné. Es decir, nadie volvería para vivir en la misma casa que su ex novio (quién la engañó) Ni tampoco guardaría todas sus cosas con tanto cariño como las guardo yo... Pero bueno, yo ya expliqué que no soy normal...


Cuando salí del baño me fui directamente para el living, no quería volver a pasar por esa habitación. Pero con la mala suerte que tengo estaban los dos tórtolos sentados ahí... ¿¡No me digan que ésta desubicada se iba a colar en nuestra cena!?


— ¿Ya están todos listos? —
— Sí, te estabamos esperando.— Contestó Tom.
Ni la conocía, pero no podía ni verla. Decidí dar el primer paso.
— Hola, soy Samanta Fletcher, ¿vos? —
— Ah, la hermanita de Tom... - Finjió una sonrisa. — Yo soy Scarlett Bennet, la novia de Danny. —
No supe que cara poner. Es decir, ya sabía que era su novia, pero tenía la esperanza de que todavía no fuesen "algo". — Un gusto. —
— Bueno Scar, ¿te llevo? — Nos interrumpió Danny.
— No te preocupes mi vida, yo tengo mi auto. —
— Ok, te acompaño. —
Nos saludó con un saludo general y se fueron hasta el hall. No quise mirar como se despedían.


Una vez los cinco en el auto de mi hermano, no pude evitar notar como Danny miraba mi collar. A juzgar por la sonrisa que se le formaba en la cara cuando la vista se le desviaba hacia mi cuello, parecía que le gustaba que lo usara...
Llegamos bastante rápido al lugar. Harry le dijo al mozo que teníamos mesa reservada para 5. Éste nos llevó hasta nuestros acientos y retiró un cartel que decía "Fletcher". Tom y Harry se sentaron a mi lado, Dougie al lado de Harry y Danny quedó al frente mío.
El restaurant era muy agradable. Tenía manteles blancos largos, sillas muy elegantes, y todos los mozos estaban vestidos de traje y corbata. 
Nos trajeron la carta. Yo pedí una porción de lasagna, la verdad es que no sé que pidieron los chicos, yo estaba sumida en mis pensamientos. Hicieron bromas como de costumbre, pero no les presté demasiada atención. No podía sacarme de la cabeza a Scarlett. Esa rubia, o pelirroja, bah, no tenía un color definido, que me había robado a MI pecoso.


De repente sentí una patada por debajo de la mesa, y que mi celular vibró. Era Harry, quien me hacía señas para que mirara mi teléfono. Me había mandado un mensaje preguntándome si estaba bien. Le contesté que sí, que sólo estaba un poco cansada por el viaje... Lo miré y le dediqué una sonrisa. Harry siempre había sido un muy buen amigo. Desearía que encontrara alguna chica que lo haga feliz...


Terminamos de cenar, y nos fuimos para casa. Les agradecí a todos y les dije que me había divertido mucho. Subí hacia mi cuarto y me encerré, no daba más, ni física, ni mentalmente. Necesitaba descansar y olvidarme de todos por un rato.


Estaba a punto de dormirme, cuando alguien tocó mi puerta...

Continuará.



Bueno, como siempre, los primeros capítulos siempre son re densos, pero prometo que después se pone mejor (?) Gracias a mis dos lectoras, espero que pronto sean más... :B

miércoles, 1 de febrero de 2012

Capítulo 1.-


Ya era demasiado tarde para arrepentirme, ya estaba subiendo al avión, y por más que me costara demasiado despedirme de mi mejor amiga, necesitaba ver a mi hermano. No lo veía desde que me había mudado de mi ciudad natal, Londres, hace 4 años... Y la verdad es que me hacía falta cambiar un poco de aire, olvidarme de todos. No me sentía muy cómoda acá. Para ser sincera tenía sólo una amiga, Lyvi. Era lo único que me mantenía en este país.

Así que me puse mis auriculares y traté de olvidarme de todo hasta llegar allá. Mi hermano Tom me estaría esperando en el aeropuerto junto a los chicos de su banda, hace mucho que no los veía.
La última imagen que tengo de ellos fue una Navidad, abriendo los regalos... Al día siguiente me fuí sin despedirme, la verdad es que odiaba las despedidas. Pero necesitaba irme, cambiar de aire, dejar atrás todo lo que había pasado...
Parece que me quedé dormida todo el viaje... Me desperté cuando estabamos por aterrisar. Genial, con lo que me gustaba ver las nubes desde arriba. ¡No pude ver nada! Bueno, supongo que ya tendría otros vuelos... No soy una persona muy estable, y me encanta viajar.
Por alguna extraña razón el avión estaba lleno de niñas que hablaban a los gritos, no era muy agradable viajar con ellas... Por suerte ya llegabamos...
Al bajar del avión agarré mi celular y marqué el teléfono de mi hermano.

— Hola, ¿Tom? ¿Dónde estás? —

­­— ¿Sam? ¡Chicos, ya llegó!- Se escucharon gritos de "emoción", era Harry, lo reconocía hasta por teléfono... - Estamos acá, en la cafetería del aeropuerto...—
— Bueno, espérenme, no se muevan que ya voy para allá.—

Fui lo más rápido que pude, pero con semejante valija fue medio complicado... Llevaba lo que creía esencial para mi existencia en la casa de mi hermano (donde vivían cuatro hombres, por lo tanto, llevaba casi todo mi botiquín...)


Por fín llegué, ahí estaba él, enorme. Siempre fue más alto que yo, pero ahora estaba musculoso, fuerte. No me contuve, largué todas mis porquerías y fui corriendo a abrazarlo; el hizo exactamente lo mismo. Ambos fuimos corriendo y de lo torpes que somos chocamos. Nos quejamos, reímos y nos fundimos en un gran abrazo.


— ¡SAM! No te das una idea de lo que te extrañé, hermana. Te necesitaba demasiado. —

— Yo también Tom, yo también. — Le dí un beso en la mejilla.
— ¡Ven! Vamos a ver a los chicos, pero primero vamos a agarrar tus cosas. —


Recogimos todo y fuimos donde los chicos. Cuando los ví, mejor dicho cuando LO ví me quedé helada. Mis recuerdos no le hacían justicia. ¡Qué hermoso que era! No, no podía pensar en él ahora, no después de todo lo que habíamos pasado. Estaba de regreso pura y exclusivamente por mi hermano.


— ¡HOLA SAM! — Dijieron Dougie y Harry al unisono. Danny sólo me saludo con un "miren quién volvió, mini Fletcher" esbozó una sonrisa sincera y continuó — Se te extrañaba... —
— ¡Hola mis amores! Los extrañé tanto... Miren que grandes que están, no lo puedo creer, ¡Dougie ya sos todo un hombre! —
— Se hace lo que se puede. — Me contestó con un gran sonrisa, evidentemente le encantaba que lo alagaran.
— Bueno chicos, yo diría que mejor nos vamos yendo para casa, así dejamos a Sam en el hotel, porque nuestras fans se van a dar cuenta de que estamos acá, y esto se va a volver un lío... — dijo Danny.
— ¿¡Hotel?! — Pregunté, eso no era lo que yo había arreglado con mi hermano...
— No Danny, Sam se quedará con nosotros todo el tiempo que necesite... No les molesta, ¿verdad? —
— ¡Por supuesto que no! Será divertido tener una chica en casa... — Contestó Harry alegre.
— ¡Sí! ¡Al fin tendremos a alguien que nos lave la ropa, los platos y que limpie la casa GRATIS! — Dijo Dougie, creo que su plan era aprovecharse de mi...
— Jajajajajajaja ¡Dougie! — Todos reímos.
— Ah bueno, sí, está bien, yo no tengo problema, si a ella no le molesta tener que convivir con nosotros... — comentó Danny, se lo notaba un poco incómodo.
Y yo también estaba incómoda. Es decir, vivir con tu ex-novio no es muy agradable, pero bueno, vuelvo a repetir, yo estaba allí sólo por mi hermano.

Buscamos el auto y fuimos para la casa de los chicos, perdón, mi nueva casa.

Al llegar Tom me indicó cual sería mi habitación. Genial, junto a la de Danny; parece que todos estaban planeando en mi contra... No, no tengo que pensar en eso, pobre Tom, él me quería dar lo mejor y yo me quejaba... Se ve que nadie quizo tomar la habitación continua la de Danny, era eso...
Pero, la habitación era perfecta. Tenía una vista preciosa. Me enamoré de ese cuarto, tenía muchas cosas que me gustaban, el color de los muebles, las luces en la pared, todo era genial. Como se notaba que mi hermano me conocía... Le agradecí por todo, y fui a bañarme.

Llevé todas mis cosas y cuando estaba por entrar al baño algo me tomó por sorpresa.


Continuará.




Holo (?) Bueno, espero que les guste el primer capítulo... Ya habilité los comentarios, así que pueden dejar lo que piensan! Gracias por leer. xxx

Prólogo.

I never thought she'd remember the way that I left her heart. Didn't know I had it all, till the moment I lost it all.